Crumble de fresas, una receta británica ¡fácil y rápida! | Cocinatis

Crumble de fresas, el clásico postre británico con avena y helado de nata

Una receta fácil y rápida de crumble de fresas para acompañar por helado, natillas, compotas de frutas o nata

Crumble de fresas, el clásico postre británico con avena y helado de nata


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¿Conocíais la receta de crumble? Se trata de un pastel de origen británico muy particular que popularmente se caracteriza por una masa desmenuzable con base de grasa (mantequilla, normalmente), harina y azúcar. Ésta se complementa con frutas y suele servirse como postre acompañado de natillas, yogur, nata, helado o, incluso, compotas de frutas. 

Nosotros hemos optado por acompañarlo ¡con fresas! Os recomendamos aprovechar la temporada de esta fruta, que se alarga desde febrero hasta el mes de junio, para disfrutarlo en su mejor versión. ¡Veréis que fácil es de preparar y qué rico queda!

Aunque es común verlo servido como postre, añadiendo la avena a los ingredientes más clásicos, nos parece una buenísima opción para comenzar el día con fuerza. Completa y nutritiva, os animamos a añadirle yogur natural para disfrutarlo como un desayuno diferente

Dentro de todas las variedades que existen de esta preparación, también podemos encontrar crumbles salados de carne, verduras y salsa, en las que se sustituye el azúcar por queso. En estos casos, el crumble salado suele ir acompañado de más verduras en lugar de las natillas y los otros dulces. 

No os lo perdáis y descubrid cómo hacer un crumble de fresas británico de manera realmente sencilla y rápida. ¡Os sorprenderá! 

Autor: Cocinatis

Ingredientes

  • 150 gramos de fresas
  • 30 gramos de harina
  • 18 gramos de mantequilla fría
  • 15 gramos de azúcar
  • 15 gramos de copos de avena (opcional)
  • ralladura de limón
  • ralladura de naranja
  • helado de nata (para acompañar)

Valor nutricional (*por ración)

Energía

249.0 kcal

12,45%

Proteína

4.0 g.

5,33%

Hidratos

35.0 g.

12,73%

Azúcares

19.0 g.

38,0%

Grasa total

10.0 g.

12,79%

Grasa saturada

6.0 g.

32,81%

Grasa polininsat.

1.0 g.

9,09%

Grasa monoinsat.

3.0 g.

6,82%

Colesterol

26.0 mg.

8,67%

Fibra

3.0 g.

10,0%

Sal

0.05 g.

1,0%

Sodio

0.019 g.

0,95%

Calcio

67.0 mg.

5,58%

Iodo

11.0 mcg.

7,33%

Hierro

1.0 mg.

10.0-5.56%

Alérgenos

Frutos de cáscara

Frutos de cáscara

Cereales

Cereales

Leche

Leche

Gluten

Gluten

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Elaboración

Para hacer esta receta tradicional británica de crumble, comienza por preparar la fruta. Limpia las fresas y trocéalas en cuartos. Reserva algunas de las fresas para decorar el plato.

En un bol, añade la harina, el azúcar, la mantequilla bien fría, los copos de avena y la ralladura de limón y la de naranja. Mezcla muy bien y amasa hasta obtener una textura arenosa. Al no incluir ni líquidos, ni una gran cantidad de mantequilla, la textura final de esta mezcla es seca y grumosa.

  • Si la masa queda demasiado compacta pareciéndose más a la masa de unas galletas, introdúcela 1 hora en el frigorífico o 20 minutos en el congelador para luego rallarla con un rallador y conseguir la textura ideal. 

Coloca las fresas sobre unas fuentes aptas para horno y cúbrelas con el crumble, añade tanto como gustes.

Finalmente, introduce en el horno precalentado a 190ºC durante 20 minutos, hasta dorar ligeramente el crumble ¡y listo!

Ya puedes servir esta original versión de crumble con fresas. Suele servirse caliente o templado junto con una bola de helado, pero frío también está buenísimo.

Podéis hacerlo con prácticamente cualquier tipo de fruta, aunque las de sabor ácido son las que mejor van a la preparación. Como nosotros, podéis enriquecer la receta con avena, frutos secos o, incluso, especias como canela, jengibre o anís. 

Con qué acompañar el crumble de fresas

El crumble inglés es un postre que popularmente puede verse acompañado de natillas, nata, helado o compotas de frutas.

Nosotros hemos optado por acompañarlo de helado. Lo podéis acompañar del sabor de helado que más os guste, pero al ser un postre de fresas os recomendamos hacerlo por el helado de fresas, nata o chocolate, incluso la combinación de estos dos últimos en un irresistible helado stracciatella.

También podéis disfrutarlo como un desayuno diferente. En tal caso, os recomendamos sustituir cualquiera de estos acompañamientos por yogur natural, ¡queda riquísimo!

Paso a paso

Ingredientes

1

Limpia las fresas y trocéalas en cuartos. Reserva algunas de las fresas para decorar el plato.

Paso 1

2

En un bol, añade la harina, el azúcar, la mantequilla, los copos de avena y la ralladura de limón y la de naranja. Mezcla y amasa hasta obtener una textura de arenosa.

Paso 2

3

Coloca las fresas sobre unas fuentes aptas para horno y cúbrelas con el crumble.

Paso 3

4

Introduce en el horno precalentado a 190 grados centígrados unos 20 minutos, hasta dorar el crumble.

Paso 4

5

Sirve el crumble de fresas acompañado de natillas, nata, helado, yogur o compotas de frutas y ¡disfruta del clásico postre británico!

Paso 5

Consejos y trucos

Cómo hacer un crumble perfecto

Presta atención a los siguientes consejos y haz que tu crumble triunfe en su mejor versión: 

  1. Potencia el sabor de la fruta: Podéis añadir diferentes especias como anís, canela o jengibre para darle un toque especial a la fruta y potenciar su sabor.

    Incluso podéis utilizar licores como brandy y vino blanco o diferentes zumos de frutas que harán todavía más especial el resultado final de la receta. 

  2. La cantidad de azúcar: Toma la cantidad de azúcar indicada como referencia y adáptala a la receta tanto por tu gusto, como por la fruta que utilices. 

    Eso sí, hay que tener en cuenta que el azúcar es un ingrediente clave para conseguir el resultado crujiente del crumble, por lo que no es recomendable prescindir del azúcar totalmente. 

  3. Utiliza harina de maíz: Este tipo de harina más seca absorberá el líquido de la fruta y favorecerá que el crumble quede más crujiente todavía. 

  4. Enriquece la receta con diferentes ingredientes: Como en nuestro caso que añadimos los copos de avena y las ralladuras del limón y la naranja como ingredientes extra.

    También podéis utilizar diferentes frutos secos como nueces, avellanas o almendras. 

  5. La mantequilla es la clave: Es importante que la mantequilla esté bien fría a la hora de añadirla y procuremos desmenuzarla sin calentarla en la medida de lo posible, ya que necesitamos conseguir una clase de migas y evitar que la mezcla quede compacta. 

    En caso de que quede compacta, no desechéis la mezcla, sino que podéis probar en introducirla en la nevera una hora o 20 minutos en el congelador para, una vez compacta, rallarla con un rallador y recuperar la textura de la misma. 

Más recetas con fresas

Si sois amantes de los postres con fresas y esperáis todo el año para disfrutarla al máximo durante su temporada, aquí van unas cuantas ideas que esperemos que os encanten y sorprendan por partes iguales. ;) 

Desde el más clásico batido de fresas, hasta unas cookies en las que sustituimos el chocolate por la fruta para hacer unas originales galletas de fresas, la versatilidad del sabor ácido de la fruta nos permite hacer dulces como estos e, incluso, recetas saladas ¡que siempre triunfan! 

Galletas de fresas

Entre ellas, la ensalada de fresas, espinacas y queso de cabra, una receta única en la que la combinación y contraste de sabores siempre sorprende y conquista a quién la pruebe.

Ensalada de fresas, espinacas y queso de cabra

Algo más original, os animamos a probar la vinagreta que preparamos con fresas y aguacate en la receta de anchoas marinadas. Una preparación muy especial que combina perfecta tanto con pescado, ensaladas y carnes. 

Utensilios

Historia

Los crumbles se hicieron populares en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Periodo durante el cual se encarecío demasiado el hacer los clásicos pasteles británicos y dieron origen a alternativas más simples y baratas con base de harina, grasa y azúcar. 

Hoy en día, la receta sobrevive al tiempo para sorprendernos con una gran variedad de versiones. Desde los más clasicos con frutas, hasta recetas muy diferentes en las que se presentan crumbles salados con base de harina, grasa y queso. Estos suelen acompañar carnes, salsas y verduras.