LA HERMANA FEA DEL POLLO

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Siete motivos por los que deberías aficionarte a la carne de conejo

La carne de conejo tiene gran cantidad de proteínas y vitaminas, es baja en grasa y calorías y muy versátil. Es perfecta, pues, para una dieta equilibrada y para dietas de adelgazamiento, pues sólo contiene 140 calorías por cada 100 g de carne. Aquí van algunos de los motivos para pasarse a la carne de conejo.

conejo
Conejo a la cazadora, ¿a que tiene buena pinta? | Cocinatis

1- Su bajo contenido en grasa la convierte en una carne muy recomendable, perfecta tanto para dietas de adelgazamiento como para todos aquellos que quieran tener una dieta saludable. Es perfecto, por ejemplo, para cenar, el momento del día en que el aporte calórico tiene que ser menor. Contiene un índice bajísimo de grasas saturadas y alto en insaturadas.

2- En este sentido, el conejo tiene muy pocas calorías. Concretamente unas 140 por 100 g de carne. Es, además, muy digestiva, al contrario que las carnes rojas, de manera que nos ayudará a sentirnos ligeros, y apenas tiene colesterol.

3- Es una buena fuente de hierro. ¿Un truco para fijarlo? Acompañar el consumo de hierro con el de vitamina C, que ayuda a fijarlo. ¿Qué tal un zumo de naranja de postre? ¿O una ensaladita de tomate como acompañamiento? Estamos ante un ágape saludable y delicioso, perfecto para aquellas personas que no consumen demasiadas legumbres y otras fuentes de hierro. La carne de conejo contiene, además, otros minerales como zinc o magnesio.

4- Contiene vitaminas, especialmente las del grupo B, como la cianocobalamina (B12), la niacina (B3) o la piridoxina (B6). La B12 es fundamental para la médula ósea y para contribuir a la prevención de enfermedades degenerativas, mientras que la B3 o niacina es fundamental para lograr energía a partir de los hidratos de carbono. Por su parte, la vitamina B6 participa en el metabolismo de los aminoácidos.

5- Tiene un bajo contenido en sodio, de manera que se convierte en un alimento perfecto para hipertensos. Es perfecta, además, para cocinar con hierbas y especias, de manera que tampoco requerirá mucha sal.

6- Aporta un bajo contenido en ácido úrico. Muchísimo menos que otras carnes, por no hablar de pescados, mariscos y vísceras.

7- Es una carne sumamente versátil, pese a que a menudo pensemos lo contrario. Podemos prepararla a la cazuela, en forma de guisos (es ideal con setas, en otoño). También podemos prepararlo al horno, apañar un arroz con conejo y otras verduras u optar por prepararlo frito, a la plancha o con salsas de todo tipo.

 

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