Todos los beneficios del pescado de acuicultura

Todos los beneficios del pescado de acuicultura

Te explicamos por qué no tienes que preocuparte del anisakis si eliges este pescado

El sello Crianza de Nuestros Mares asegura ejemplares de cercanía, con frescura, criados de manera sostenible...

Una lubina de acuicultura.
Una lubina de acuicultura. | José Salto

En muchas ocasiones, acudimos a la pescadería y, sin pensárnoslo mucho, nos llevamos un pescado en lugar de otro. Pocas veces nos fijamos en el etiquetado y tendemos a caer en prejuicios contra el mal llamado pescado "de piscifactoría". La acuicultura, término correcto, no implica una menor calidad del pescado, sino todo lo contrario. Desde hace ya dos años, el sello Crianza de Nuestros Mares, impulsado por la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar), facilita al consumidor distinguir las doradas, lubinas y corvinas criadas en costas españolas a través de un pequeño distintivo que se coloca encima de las agallas del pescado. Es un distintivo de calidad que nos habla de una serie de beneficios de ese pescado, entre los que destacan los siete siguientes.

Es más fresco. Que un pescado sea "salvaje" no quiere decir que sea más fresco. Pongámonos en el caso de una lubina "salvaje" que llegue de Turquía y tarde dos o tres días en llegar a nuestro plato... Lo que asegura el sello Crianza de Nuestros Mares es que el pescado siempre está fresco. "La cercanía y el tipo de producción permite programar y acortar los tiempos. El pescado sale del mar por la noche y en tan solo unas horas ya está en la pescadería. No necesita pasar varios días como si

viniera en camión refrigerado desde fuera de España o, incluso varias semanas cuando viene de su captura en altamar”, explica Javier Ojeda, gerente de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España.

El pescado de acuicultura llega en horas a la pescadería. | Crianza de Nuestros Mares.

No tiene anisakis. Nos hemos acostumbrado a congelar el pescado previamente para evitar el contagio de anisakis. Sin embargo, lo que sucede aquí es que esta precaución solo es necesaria cuando se trata de ejemplares salvajes. En el caso de la acuicultura, los pescados están libres de anisakis. "El anisakis es un parásito que se transmite cuando un pescado se come a otro. En el caso de los ejemplares de Crianza de Nuestros Mares, al tener una alimentación cien por cien controlada, podemos asegurar que están cien por cien libres de anisakis", explica Ojeda. "Lo que sí ocurre es que, a veces, una mala identificación en la pescadería provoca que, por evitar riesgos, se congele la pieza. Eso sí, si nuestro sello está presente, podemos asegurar que no hay anisakis".

Es sostenible. Según la publicación científica 'The Lancet', "en los próximos 50 años se necesitará generar más alimentos en el planeta que los producidos en los últimos 400, con la restricción adicional de garantizar que los límites planetarios medioambientales no se sobrepasen en el proceso". Las previsiones dicen que para el año 2050, ya no habrá disponibilidad de alimentos de origen marino salvaje, por lo que la acuicultura se configura como el modo más sostenible de crianza de pescados. Es más, jugará un papel crucial a nivel mundial en los esfuerzos por erradicar el hambre y la malnutrición, por ser fuente de proteínas, aceites esenciales, vitaminas y minerales...

Una dorada, con el sello bien visible. | Crianza de Nuestros Mares.

El sabor es igual al de los ejemplares salvajes, si no mejor. Apromar ha organizado catas ciegas en las que sus doradas, lubinas y corvinas, producidas mediante acuicultura, han obtenido mejores valoraciones que las de homólogos salvajes. Es el resultado de una crianza desarrollada con mimo, en la que se intenta que los pescados tengan una alimentación equilibrada y constante.

Es más sano. Este punto está vinculado con el anterior. Según un estudio publicado en 2005 en la revista Aquaculture dirigido por la Doctora Marisol Izquierdo, "120-250 gramos de dorada de crianza cubren los requerimientos de Omega-3 diarios frente al pescado silvestre, del que serían necesarios 600 para tener la misma cantidad de Omega-3 y cubrir los requerimientos del consumidor". La razón es que los pescados salvajes no comen todos los días y, en muchos casos, debido a la competencia por el alimento y a los depredadores, su supervivencia está por debajo del 1%. Sin embargo, en una granja acuícola, los peces tienen garantizado el aporte diario de alimento así como su calidad y seguridad", asegura Izquierdo.

Es más económico. Ojo a este punto, que no es baladí. Un pescado de Crianza de Nuestros Mares, además de todo lo anterior, supone un ahorro para el bolsillo del consumidor. Si una lubina salvaje puede llegar a los 30 euros el kilo, una de acuicultura, certificada con este sello, puede andar por los 10. Un argumento de peso porque, tal y como hemos visto, se trata de un pescado de gran calidad.

Es un pescado criado 'con cariño'. Además de cuidar los fondos marinos, el modo de producción de estas corvinas, doradas y lubinas está controlado a diario por técnicos, buzos, veterinarios y expertos que, durante los casi dos años que un pescado de crianza necesita para alcanzar su peso mínimo comercial, están en permanente vigilancia y control de todos los parámetros que afectan a la calidad, pero también a los que tienen que ver con el bienestar animal.

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