Vete al Downtown Hotel de Canadá y podrás pronunciar esta frase

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Póngame un cóctel con un dedito humano, si es tan amable

Vosotros, que creéis que los canadienses son gente civilizada, que qué pena que haga tanto frío porque sería el lugar ideal para vivir, ese paraíso helado en el que impera el civismo, y los ciudadanos, todos razonables y socialdemócratas, dejan abiertas las puertas de sus casas sin temor a que nadie les robe. Vosotros debéis saber, y es nuestra obligación decíroslo, que allá, en vuestro adorado Canadá, hay gente que toma cócteles con dedos humanos.

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Qué placer, ese dedo de 1920 rozando nuestros labios. | Downtown Hotel

Lo publicaba hace unos días el periódico mexicano El Universal, con esa manera de titular suya, eliminando los artículos, que hace al asunto todavía más sobrecogedor (Bar canadiense ofrece bebida con dedo humano). Pero no es una novedad. Parece ser que este popular cóctel que contiene un dedo humano como ingrediente estrella es un hit de la parroquia de la ciudad de Dawson City desde 1973, y que ya son más de 100.000 las personas que se han atrevido a probarlo.

Si lo pruebas, de hecho, pasas a formar parte de un selecto club llamado Sourtoe Cocktail Club, lo que te otorga un certificado y, probablemente, el respeto de tus allegados por haber sido capaz de meterte entre pecho y espalda un dedito vete tú a saber de quién. Bueno, no exactamente: las reglas dicen que no puedes tragarte el dedo porque serás castigado con una multa de 500 dólares.

La historia es tan salvaje como nos imaginamos, y el dedo en cuestión data nada menos que de 1920, fecha en que dos hermanos dedicados al contrabando sufrieron un accidente de trineo. El resto de la historia ya nos la imaginamos: uno de ellos se lesionó el pie y hubo que amputar el dedo gordo con un hacha (ah, ¿no habíamos dicho hasta ahora que el dedo era del pie? Pues sí, y el pulgar), el cual, no obstante, fue guardado en un frasco con alcohol por los hermanos. Años más tarde, alguien, concretamente el capitán Dick Stevenson, lo encontró y decidió deshidratarlo y momificarlo con sal, qué iba a hacer si no, para llevarlo posteriormente al Sourdough Saloon del Downtown Hotel.

Allí el dedo fue ingerido por un cliente a consecuencia de una apuesta y a partir de ese momento el bar, ubicado en el Downtown Hotel, lanzó una convocatoria para recibir donaciones de dedos. Y ya cuenta con 10, que se añaden al popular Sourtoe Cocktail, un brebaje que parte la pana en la localidad y que puedes beber con la rapidez que te dé la gana. Sólo hay una condición: el dedo debe tocar tu boca, pero, pese a la tentación que debe suponer meterte entre pecho y espalda un dedo de 1920, no debes tragártelo bajo ningún concepto.

¿Qué te apetece picar algo con el cóctel? Pues lo típico. Salvo la excentricidad del dedo, parece ser que el bar es una monada. Decorado con estilo rústico ofrece las clásicas ensaladas, alitas de pollo o una hamburguesa de la casa legendaria entre la clientela.

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